Fortalece salomón jara política de bienestar en oaxaca con seis nuevos programas en 2026

El gobierno estatal presenta un presupuesto histórico de 108 mil 916 millones 353 mil 742 pesos que impulsa seis nuevos programas para vivienda, campo, cultura y agua; autoridades dicen que la medida busca profundizar la justicia social, pero especialistas piden transparencia y metas claras.

El gobernador Salomón Jara Cruz anunció que el Presupuesto de Egresos 2026 ascenderá a 108,916,353,742 pesos, 5.74 por ciento más que en 2025, y permitirá crear seis nuevos programas sociales además de aumentar recursos para iniciativas ya existentes. “El buen manejo financiero de nuestro estado ha sido clave para darle viabilidad a nuestra política de bienestar”, dijo durante su conferencia matutina, según el secretario de Finanzas, Farid Acevedo López, quien presentó las proyecciones de la Ley de Ingresos.

El incremento presupuestal incluye 1,126 millones de pesos adicionales para programas sociales respecto a 2025 y busca priorizar acciones en vivienda, campo, cultura y agua. Estas son las nuevas líneas principales y sus montos:

Programa Monto (millones de pesos)
Maíz nativo 578.5
Modernización para el campo 106.5
Vivienda bienestar 400
Instrumentos musicales 50
Paquetes de materiales 150
Represas en la mixteca 200

Además, fondos ya existentes recibirán aumentos notables: Farmacias Bienestar tendrá 160 millones (más del doble de 2025), Abasto Seguro de Maíz suma 39.8 millones, y el programa Mujer Primavera cambia de nombre a Tandas Primavera y contará con 100 millones. El Ejecutivo también destinará 1,000 millones de aportación extraordinaria al Fondo de Pensiones 2026 y 59 millones para préstamos prendarios del Monte de Piedad. El salario de las y los policías se incrementará 7.1 por ciento.

En salud, pese a una caída en la aportación federal, el estado inyectará recursos propios: 427 millones adicionales para fortalecer la prestación de servicios y 10 millones para refugios y el Centro Estatal de Atención Integral a Mujeres en situación de violencia de género.

La Ley de Ingresos proyecta captar 108,916 millones de pesos y 5,533 millones en ingresos de gestión (5.93 por ciento más que 2025). El paquete fiscal contempla 29 estímulos aplicables a 15 dependencias, con 1,952,589 estímulos valuados en 1,644 millones de pesos, según cifras del secretario de Finanzas.

Qué implican estas medidas para la gente

  • Maíz nativo: Con 578.5 millones se busca proteger la semilla local y apoyar a campesinos. Si se ejecuta bien, puede reducir la dependencia de insumos comerciales y fortalecer seguridad alimentaria; el reto es garantizar asistencia técnica y cadenas de valor que permitan vender la producción.
  • Modernización del campo: Con recursos para riego, capacitación y maquinaria se espera mejorar rendimientos. Sin embargo, programas similares han fallado por falta de mantenimiento y contrapartidas locales.
  • Vivienda bienestar y paquetes de materiales: Juntos suman 550 millones; pueden mejorar las condiciones de vida en zonas rurales y urbanas marginadas, pero la prioridad debe ser calidad, ubicación segura y acceso a servicios básicos.
  • Represas en la mixteca: Las obras prometen almacenar agua en una región con sequías recurrentes; deben acompañarse de estudios ambientales y un plan de mantenimiento para evitar que se conviertan en elefantes blancos.
  • Instrumentos musicales: El apoyo a la cultura es simbólico y práctico: 50 millones para impulsar enseñanza y conservar tradiciones musicales oaxaqueñas, con impacto positivo en jóvenes si hay continuidad y redes culturales.
  • Farmacias y salud: El refuerzo presupuestal compensa recortes federales y puede garantizar medicamentos y atención, pero depende de gestión logística y compras transparentes.

Ventajas y riesgos

  • Ventaja: El aumento presupuestal y la creación de programas reflejan una apuesta por la justicia social y la atención a problemáticas históricas como la pobreza rural, el acceso a la vivienda y la preservación cultural.
  • Riesgo fiscal: Aunque el presupuesto es mayor, depende de proyecciones de ingreso y de una recaudación estatal al alza; cualquier desviación puede presionar el gasto corriente.
  • Riesgo de implementación: Las políticas públicas exitosas requieren capacidad institucional, indicadores claros y mecanismos de participación y rendición de cuentas. Sin ello, recursos pueden dispersarse sin impacto real.
  • Riesgo ambiental y social: Obras como represas necesitan consulta con comunidades y evaluación ambiental para evitar impactos negativos en territorios y medios de vida.

Lo que queda por ver

El anuncio trae buenas noticias para muchos municipios, pero su eficacia dependerá de tres elementos: transparencia en la asignación y contratación, metas cuantificables por programa y participación ciudadana en el seguimiento. El gobierno ha dado cifras y nombres; ahora toca mostrar cronogramas, criterios de selección de beneficiarios y auditorías públicas.

María Hernández, campesina de la cuenca del Papaloapan, dijo en voz baja: “Prometen mucho y después las obras quedan a medias. Ojalá esta vez sí nos enseñen cómo van a gastar y que nos dejen participar”. Ese reclamo resume una exigencia concreta: más presupuesto no siempre significa más bienestar si no hay controles y corresponsabilidad.

En el corto plazo los oaxaqueños deben preguntarse: ¿cómo y cuándo llegarán los apoyos a sus comunidades? ¿Quién fiscalizará? ¿Qué indicadores medirán éxito o fracaso? La respuesta determinará si este presupuesto será un empuje real para la transformación o solo una lista de buenas intenciones.

El camino hacia la justicia social en Oaxaca tiene presupuesto, pero necesita también reglas claras, transparencia y seguimiento ciudadano para que la inversión se traduzca en cambios tangibles en la vida de la gente.

Con información e imágenes de: Milenio.com