José Medina Mora toma las riendas del CCE con un llamado a la acción: «Destrabar la inversión es la prioridad»
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el poderoso organismo que representa a la mayor parte de la actividad económica del país, ¡tiene nuevo líder! Este miércoles, José Medina Mora, conocido por ser el dueño de CompuSoluciones, asumió la presidencia de esta influyente cúpula empresarial. Su gestión se extenderá hasta marzo de 2027 y llega en un momento crucial para la economía mexicana.
En su primera aparición ante los medios, Medina Mora lanzó un claro mensaje: la unidad del sector empresarial es fundamental. Pero más allá de la cohesión interna, su prioridad se enfoca en un objetivo que resuena con fuerza en los hogares mexicanos: **»Nuestra primera prioridad es destrabar la inversión, el país necesita crecer»**. Con estas palabras, el nuevo presidente del CCE pone el dedo en la llaga de un desafío que impacta directamente en la generación de empleos y el bienestar de las familias.
Medina Mora reconoció la vitalidad de la economía mexicana, calificándola de «muy dinámica», pero lamentó que su ritmo de crecimiento sea «muy poco». Esta es una forma de decir, en términos claros, que el potencial está ahí, pero algo está frenando el motor. Piense en ello como un coche potente que no termina de acelerar; necesita que le quiten los frenos para poder alcanzar su máxima velocidad.
El nuevo presidente no solo se mostró dispuesto a tender puentes, sino que afirmó que trabajará de la mano con el gobierno que encabezará Claudia Sheinbaum. La agenda compartida parece centrarse en dos pilares: la reactivación de la inversión y la defensa del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Este último punto es vital, ya que el T-MEC es el andamiaje que sustenta gran parte de nuestras exportaciones y la atracción de capital extranjero.
Una de las promesas más interesantes de Medina Mora es su visión de convertir al CCE en «la casa de todos». Esto significa que no solo las grandes empresas tendrán voz y voto, sino que se buscará un espacio para los negocios medianos y pequeños. Para muchos emprendedores y dueños de pymes, esta declaración podría ser un soplo de aire fresco, un reconocimiento a su esfuerzo y a su contribución al tejido productivo nacional.
El CCE no es un actor menor. Su estructura, compuesta por 14 organismos empresariales, aglutina el 80% del Producto Interno Bruto (PIB) de México. Esto le otorga un peso significativo en la toma de decisiones económicas del país. Por lo tanto, los objetivos que se ha trazado José Medina Mora no son meras palabras, sino que tienen el potencial de marcar el rumbo de la economía en los próximos años.
La tarea no será sencilla. Las barreras para la inversión, la burocracia, la inseguridad jurídica y la coyuntura económica global son solo algunos de los obstáculos que deberá sortear el nuevo liderazgo del CCE. Sin embargo, el mensaje de Medina Mora transmite un optimismo cauteloso, un llamado a la colaboración y a la acción. La pregunta que queda en el aire es cómo se traducirán estas prioridades en políticas concretas y, sobre todo, qué impacto tendrán en el bolsillo y el futuro de los mexicanos.
El reto está planteado. Ahora será el momento de la acción y de demostrar que el compromiso de «destrabar la inversión» puede convertirse en la palanca que impulse el crecimiento que el país tanto necesita.
