Alliana toma el poder en medio de crisis bancaria y arresto de peña
Asunción. Tras la turbulencia desatada por el cierre del Ueno Bank y la destitución y posterior arresto del exmandatario Santiago peña, Pedro Alliana asumió este viernes 6 de noviembre la presidencia de Paraguay en una jornada marcada por la incertidumbre económica y la tensión política. Nuestra corresponsal Flavia Borja, desde la plaza principal de Asunción, describió escenas de ciudadanos preocupados, mercados nerviosos y un poder Ejecutivo que busca enviar señales de control.
Alliana convocó de inmediato a los ministros nombrados por el gobierno anterior y anunció cambios en las carteras de Obras Públicas y del Interior, según informó el Palacio de Gobierno. Los movimientos del nuevo mandatario buscan contener la crisis institucional, pero generan dudas sobre la continuidad de políticas públicas y la capacidad del Estado para restaurar la confianza financiera.
El cierre del Ueno Bank, que provocó retiros masivos de depósitos y una rápida caída de la confianza, reverberó en comercios y pequeñas empresas que ya enfrentaban líneas de crédito restringidas. El Banco Central del Paraguay, consultado por nuestra corresponsal, afirmó que monitorea la liquidez y que se evalúan medidas de contención, sin dar nombres ni plazos precisos.
La Fiscalía General confirmó la detención de peña en un proceso que, según fuentes judiciales citadas por Flavia Borja, responde a presuntas irregularidades vinculadas a la gestión financiera. La rapidez del arresto y la destitución plantean preguntas sobre la transparencia de las investigaciones y la independencia de las instituciones encargadas de supervisar al sector financiero.
En la calle, comerciantes y trabajadores expresaron miedo a nuevas restricciones y un pedido claro: que el cambio de gobierno no se traduzca en más inestabilidad. «Necesitamos certezas para pagar sueldos y mantener los puestos de trabajo», dijo una comerciante entrevistada por Flavia Borja. Organizaciones sociales y sectores laborales exigieron además protección para los más vulnerables y medidas que no carguen el costo de la crisis sobre las familias de menores ingresos.
Analistas consultados por este diario señalan que el nombramiento exprés de ministros y la ausencia de un plan económico público detallado pueden profundizar la desconfianza. Desde una perspectiva social, advierten, resulta urgente abrir los datos, permitir auditorías independientes y activar mecanismos de protección para la población afectada por la paralización del crédito.
Alliana enfrenta el desafío de gobernar con un país en shock: estabilizar el sistema financiero, asegurar la independencia del proceso judicial que involucra a peña y recuperar la confianza ciudadana. Como recordó nuestra corresponsal Flavia Borja, los paraguayos esperan no solo gestos de contención, sino decisiones concretas que garanticen empleo, salud y servicios básicos en medio de la tormenta.
Fuentes consultadas: corresponsal Flavia Borja, Fiscalía General de la República, Banco Central del Paraguay y comunicados oficiales del Palacio de Gobierno.

