Pachuca y Pumas aseguran liguilla en jornada de infarto
Con sufrimiento y goles, ambos equipos sellaron su pase a la fase final del Apertura 2026; Liga MX Femenil confirmó los resultados
Ayer, en la última jornada de la temporada regular del Apertura 2026, Pachuca y Pumas vivieron una montaña rusa de emociones para conseguir lo que al final les importaba: el boleto a la liguilla. Pachuca venció 4-3 al Puebla y Pumas superó 3-1 al Atlético de San Luis, según los registros oficiales de la Liga MX Femenil.
Más allá de la alegría por la clasificación, los dos partidos dejaron advertencias claras. Pachuca ganó con marcador abultado, pero su defensa volvió a mostrar fisuras que ponen en duda su solidez de cara a una fase de eliminación directa. Pumas, por su parte, tuvo mayor control del balón y orden táctico, aunque en ambos casos la sensación fue que el pase se confirmó por instinto y carácter más que por una superioridad clara en el juego.
Para las jugadoras y los cuerpos técnicos, la recompensa es justa: acceden a una instancia donde cualquiera puede convertirse en finalista. Para la afición, queda la satisfacción de ver a sus equipos entre los mejores, pero también la inquietud sobre si los clubes y la propia liga están haciendo lo suficiente para consolidar el crecimiento de la disciplina.
La Liga MX Femenil ha crecido en asistencia y visibilidad, pero persisten problemas estructurales que no pueden relegarse al olvido cuando las cámaras se apagan. Horarios poco favorables, infraestructura insuficiente en varios estadios y disparidad en condiciones laborales son temas que afectan el rendimiento y la carrera de las futbolistas. Si la liguilla pretende ser un escaparate de alto nivel, hace falta que las instituciones acompañen con recursos y políticas claras.
En lo deportivo, la pugna por el título ahora exigirá ajuste fino: mejorar la contundencia ofensiva sin sacrificar orden defensivo, rotar la plantilla para proteger a las futbolistas y pensar estratégicamente en el desgaste físico que deja una temporada intensa. Los técnicos tendrán menos margen de error y cada decisión será escrutada por la afición y la prensa.
Es importante reconocer el mérito colectivo: la liga ofrece hoy oportunidades reales a jóvenes promesas y a plantillas que se han profesionalizado en los últimos años. Pero ese avance debe traducirse en inversiones sostenibles y en mecanismos que garanticen salarios dignos, planes de formación y protección médica —no solo aplausos el día del partido.
La liguilla arranca con la expectativa de duelos competitivos, y con la responsabilidad de que clubes y autoridades aprendan de las fallas expuestas en la temporada regular. Si la Liga MX Femenil quiere dar el siguiente salto, la receta es simple en palabras y compleja en ejecución: más recursos, mejor planeación y congruencia entre lo que se promete y lo que se hace.
Por ahora, Pachuca y Pumas celebran su pase. La siguiente prueba será demostrar que su clasificación no fue solo fruto de la adrenalina de la última jornada, sino de proyectos deportivos sólidos capaces de competir por un título con justicia y continuidad. Fuente: Liga MX Femenil.

