Salazar mantiene ventaja mínima y el recuento podría decidir el Distrito 27

Desde Miami — La contienda por el Distrito 27 sigue en vilo. María Elvira Salazar conserva una ventaja de alrededor de mil votos sobre Elliot Rodríguez, un margen que hoy se traduce en aproximadamente 0,46% según el conteo oficial del Supervisor of Elections de Miami-Dade. Esa distancia está al borde del umbral que, según la ley electoral de Florida, puede activar un recuento automático.

Además, en las actas oficiales figuran cerca de 200 boletas aún en proceso de verificación —provisionales y por firma— que podrían alterar el resultado si se suman al total de uno u otro candidato. Nuestro corresponsal Antoni Belchi en Miami reporta que el conteo avanza con lentitud y que las autoridades locales insisten en la necesidad de revisar cada papeleta con cuidado para evitar impugnaciones posteriores.

Si el margen final permanece por debajo del 0,5% se desencadenaría un recuento automático por máquinas, y de reducirse a menos del 0,25% podría ordenarse además una revisión manual más exhaustiva, según lo establece la normativa estatal. Esos procesos pueden tardar días y, en el camino, alimentan la incertidumbre entre electores y candidatos.

La situación plantea preguntas sobre la capacidad administrativa del condado para procesar votos en una circunscripción competitiva y diversa. En un distrito donde cada voto cuenta, demoras en la verificación y comunicación poco clara pueden erosionar la confianza ciudadana. Las autoridades del Supervisor of Elections de Miami-Dade han señalado que priorizan la precisión sobre la velocidad, pero activistas y representantes de ambos partidos reclaman transparencia y acceso observacional al escrutinio.

Para muchos vecinas y vecinos del Distrito 27, el conflicto no es abstracto: se trata de qué prioridades tendrán representación en el Congreso, desde salud pública y trabajo hasta transporte y educación. Un voto excluido por una firma que no coincide o por un procedimiento administrativo cuestionable puede traducirse en políticas distintas para comunidades que ya sienten su voz menos escuchada.

Mientras tanto, Salazar y Rodríguez mantienen actividad pública y contactos con sus equipos legales. Fuentes consultadas por Antoni Belchi indican que ambos preparan recursos en caso de irregularidades, aunque por ahora no se han presentado impugnaciones formales que paralicen el proceso.

La última palabra la tendrá el escrutinio oficial. Si la historia reciente de Florida sirve de referencia, un puñado de papeletas puede inclinar la balanza y convertir un resultado aparentemente definido en una batalla prolongada. Los ojos están puestos en el conteo y en la transparencia de las autoridades electorales, cuya responsabilidad es garantizar que la decisión final refleje, con plena confianza, la voluntad de los votantes.

Con información e imágenes de: France 24