Este invierno protégete: cuatro vacunas gratuitas que debes buscar ahora

La Secretaría de Salud puso en marcha la campaña invernal 2026-2027 con un mensaje claro: no esperar puede costar más que un resfriado. La estrategia anuncia biológicos gratuitos dirigidos a grupos vulnerables y a quienes conviven con ellos. Aquí te explicamos, con base en lo señalado por la Secretaría de Salud y en recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud, cuáles son las cuatro vacunas que realmente importan este invierno y a quiénes van destinadas.

Influenza

La vacuna contra la influenza sigue siendo la prioridad cuando bajan las temperaturas. La Secretaría de Salud la ofrece sin costo para niños de 6 meses a 5 años, adultos mayores, embarazadas, personal de salud y personas con enfermedades crónicas. Influirá directamente en la carga hospitalaria: una dosis puede ser la diferencia entre una gripe manejable en casa y una neumonía que obliga a hospitalización. Los efectos secundarios suelen ser leves: dolor en el sitio de inyección o febrícula. Si eres quien cuida a un adulto mayor o a un bebé, esta vacuna es tu paraguas colectivo.

Vacuna contra covid-19

Aunque la pandemia cambió de fase, la Secretaría de Salud mantiene refuerzos para grupos prioritarios: adultos mayores, personas inmunocomprometidas y quienes tienen comorbilidades. La OPS ha insistido en que los refuerzos estacionales reducen hospitalizaciones y muertes en poblaciones de riesgo. Si no recibiste la dosis de refuerzo del año, busca la oportunidad en los centros de salud públicos; no se trata solo de protección individual, sino de evitar contagios que saturen hospitales.

Neumococo

La vacuna neumocócica es clave para prevenir las infecciones respiratorias graves que aumentan con el frío. La Secretaría de Salud la ofrece gratuitamente a adultos mayores y a personas con factores de riesgo —como enfermedad pulmonar crónica o diabetes— en varias jurisdicciones. La neumonía por neumococo sigue siendo una de las principales causas de muerte prevenible en mayores de 65 años; esta vacuna es una barrera directa contra ese riesgo.

Tétanos, difteria y tosferina en embarazadas

La vacuna para proteger contra tétanos, difteria y tosferina (aplicada a embarazadas durante cada embarazo según la Secretaría de Salud) es una inversión en dos vidas: la madre y el recién nacido están protegidos durante los primeros meses, cuando la tosferina puede ser mortal. A menudo esta medida simple se subestima, pero es una de las intervenciones más coste-efectivas para prevenir tragedias evitables.

Acceder a estas vacunas suele ser sencillo: centros de salud, unidades del sistema público y módulos instalados por la Secretaría de Salud. Lleva identificación y, si la tienes, tu cartilla de vacunación. No basta con anunciar dosis; la entrega efectiva exige rutas claras hacia comunidades rurales, campañas en lenguas locales y reporte público del avance por municipio. Aquí la crítica es necesaria: en años recientes la distribución ha sido desigual y la comunicación, a veces, confusa. La Secretaría de Salud debe responder con datos concretos sobre cobertura y stock.

No ignores las señales: si tienes síntomas respiratorios severos, acude a tu unidad de salud. Las vacunas no evitan todos los contagios, pero reducen lo que importa: hospitalizaciones y muertes. Como recuerda la Organización Panamericana de la Salud, vacunar es una decisión social además de individual. Este invierno, ponerte la dosis correcta es cuidarte y cuidar a los tuyos.

Con información e imágenes de: informador.mx