Choque en Iztacalco deja 27 heridos en la línea 2 del metrobús

Impacto por alcance entre dos unidades movilizó a los servicios de emergencia esta mañana; autoridades y usuarios exigen respuestas

Esta mañana un choque por alcance entre dos unidades de la Línea 2 del Metrobús, en la alcaldía Iztacalco, dejó 27 pasajeros lesionados y provocó escenas de pánico entre los usuarios. Metrobús CDMX confirmó el número de lesionados y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) de la Ciudad de México informó que equipos de emergencia acudieron al lugar para atender a los afectados.

Testigos describieron empujones, gritos y pasajeros que intentaban salir por las puertas tras el impacto. Según reportes de los servicios capitalinos, varias personas fueron valoradas en el sitio y algunas trasladadas a hospitales por golpes y crisis de ansiedad. No se ha emitido hasta el momento un parte médico que confirme la gravedad de las lesiones.

El choque ocurrió en hora de alta afluencia, lo que multiplicó el efecto: cientos de viajeros vieron alteradas sus rutas y muchos llegaron tarde a sus trabajos o citas. El episodio vuelve a encender la discusión sobre la seguridad en el transporte público masivo: mantenimiento de unidades, seguimiento de protocolos y control de velocidad son, según especialistas y usuarios, asignaturas pendientes.

Metrobús CDMX señaló que se abrió un registro del incidente y que se apoyará en la investigación interna; la SGIRPC y la Secretaría de Seguridad Ciudadana participaron en el abanderamiento y en la atención inicial. Sin embargo, usuarios y activistas consultados por este medio criticaron la opacidad en los tiempos de respuesta y pidieron una investigación independiente que aclare responsabilidades.

Este tipo de choques por alcance suele estar ligado a fallas en la cadena de control: exceso de velocidad, distracción del conductor, fallas en los sistemas de freno o deficiencias en la supervisión operativa. Frente a esto, especialistas en movilidad urbana han venido proponiendo medidas concretas: instalación y monitoreo efectivo de cajas negras en unidades, protocolos claros para la comunicación entre conductores y centros de control, mayor inversión en mantenimiento y capacitación regular para el personal.

Más allá de la cifra de lesionados, el accidente expone una fragilidad que impacta cotidianamente a quienes dependen del transporte público para trabajar, estudiar o atender a sus familias. La responsabilidad es colectiva: la operación diaria recae en los concesionarios y en la autoridad que regula y fiscaliza. Como recordó un integrante de un colectivo en defensa del usuario, citado por fuentes locales, la prevención cuesta menos que la respuesta a una emergencia.

Las autoridades capitalinas anunciaron el inicio de diligencias administrativas; este medio permanecerá atento a los avances y a los informes que emitan Metrobús CDMX y la SGIRPC. Mientras tanto, los pasajeros piden no solo explicaciones sino medidas concretas que eviten que un susto como el de hoy se repita mañana.

Con información e imágenes de: informador.mx