Escalada en Cisjordania: colonos atacan convoy de diplomáticos europeos y golpean a alcalde francés

Por AFP y corresponsalía

Colonos israelíes atacaron este fin de semana un convoy de diplomáticos europeos que realizaba una visita a la Cisjordania ocupada y propinaron una paliza a un alcalde francés que formaba parte de la delegación, según declaró a AFP un testigo presencial y dos diplomáticos consultados por esa agencia.

Los diplomáticos, que no fueron identificados públicamente, relataron a AFP que el convoy fue interceptado por varios colonos que rodearon los vehículos, rompieron ventanas y agredieron a algunos miembros de la delegación. El alcalde francés sufrió heridas de diversa consideración, según esos testimonios, y recibió atención médica en el lugar.

El ataque ocurre en un contexto de tensión creciente en Cisjordania, donde organizaciones de derechos humanos y agencias de la ONU han documentado un repunte de violencia de colonos en los últimos meses. Para la población palestina de la zona, estas agresiones no son episodios aislados: significan amenazas constantes a la seguridad, la agricultura y la movilidad cotidiana, lo que acaba por erosionar los pocos servicios y oportunidades que quedan en comunidades ya fragilizadas.

A pocos días de las elecciones parlamentarias en Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu puso en duda el escenario en el que se produjeron los ataques, una postura que desató críticas duras de la oposición, según informaron fuentes políticas. La duda oficial sobre la responsabilidad y la narrativa pública alimenta la sensación de impunidad que denuncian comunidades afectadas y observadores internacionales.

La presencia de diplomáticos europeos en Cisjordania buscaba, según versiones de la delegación a AFP, documentar la situación sobre el terreno y mostrar apoyo político a mecanismos de protección civiles. Que una misión de ese tipo sea agredida delante de cámaras y testigos subraya la fragilidad del estado de derecho en territorios ocupados y plantea interrogantes sobre la capacidad del gobierno israelí para garantizar seguridad a civiles y representantes extranjeros.

Desde una óptica ciudadana, la escalada tiene efectos concretos: comerciantes que dejan de abrir por miedo, niños que cruzan menos al colegio por rutas seguras y agricultores que ven su cosecha amenazada. En términos políticos, erosiona la confianza internacional y complica las relaciones entre Israel y socios europeos, que reclaman investigaciones imparciales y medidas para prevenir nuevos episodios.

Voces de la sociedad civil y ONG piden a las autoridades israelíes que investiguen con rigor, identifiquen a los responsables y apliquen sanciones proporcionales. Al mismo tiempo, figuras de la oposición en Israel exigen mayor contundencia contra grupos que actúan fuera de la ley. Mientras tanto, la población en Cisjordania sigue sufriendo el costo cotidiano de una violencia que se normaliza y que, según AFP, vuelve a encender las alarmas justo antes de una contienda electoral decisiva.

Con información e imágenes de: France 24