Cumplir 65 cambia tu pensión mujeres bienestar: lo que debes hacer ya

Cuando una mujer llega a los 65 años en México, no solo sopla velas. Para muchas, esa edad marca un punto de inflexión en sus ingresos y en su acceso a apoyos sociales. El programa Mujeres Bienestar, impulsado por la Secretaría de Bienestar, busca mejorar la calidad de vida y fortalecer la autonomía económica de las mujeres de 60 a 64 años, pero la transición al sistema de pensión para adultos mayores exige trámites y cuidados que conviene atender con tiempo.

Según la propia Secretaría de Bienestar, el objetivo es complementar ingresos y facilitar servicios a mujeres que han sido históricamente excluidas del mercado formal. Datos del INEGI muestran que las mujeres adultas mayores presentan mayores tasas de informalidad laboral y dependencia económica, por lo que la política tiene sentido social. Sin embargo, en la práctica aparecen fricciones: registraciones incompletas, pagos demorados y fallos en la comunicación institucional que dejan a beneficiarias sin recibir a tiempo lo que les corresponde.

En barrios y comunidades rurales hay testimonios similares: mujeres a punto de cumplir 65 que creen tener el apoyo asegurado y descubren que deben actualizar documentos, abrir cuenta en el Banco del Bienestar o comprobar residencia. María, de 64 años, cuenta que acudió a un módulo de la Secretaría de Bienestar y le pidieron CURP, identificación oficial y comprobante de domicilio para que su cambio de estatus se registre al cumplir 65. «Me dijeron que sin esos papeles me pueden quedar fuera dos o tres meses», relata.

¿Qué está en juego? Para muchas, la pensión no es un lujo sino la diferencia entre pagar medicamentos y ahorrar en alimentos. La buena noticia es que el esquema existe y se amplía; la mala noticia es que la implementación sigue siendo desigual. La Secretaría de Bienestar reconoce retrasos en la entrega y ha habilitado puntos de atención y jornadas de registro, pero esos esfuerzos a veces no alcanzan al interior del país.

Si estás por cumplir 65, hay pasos concretos que puedes dar ya para reducir riesgos: verifica tu registro en el padrón del programa de la Secretaría de Bienestar, actualiza tu CURP y tu identificación oficial, abre o actualiza una cuenta en el Banco del Bienestar si aún no la tienes, lleva comprobante de domicilio reciente y acude a los módulos locales para confirmar tu estatus. También es útil conservar cualquier comprobante de trámites realizados y anotar nombres de funcionarios con quienes hablaste.

Desde una mirada crítica, la política de apoyo a mujeres mayores es necesaria y justa, pero la ejecución necesita más transparencia y capacidad operativa. Los fallos administrativos afectan de manera desproporcionada a quienes tienen menos recursos y menos acceso a información. Por eso la Secretaría de Bienestar debe mejorar las campañas de difusión, aumentar las brigadas en zonas remotas y publicar estadísticas actualizadas sobre rezagos y pagos, para que la ciudadanía supervise y exija respuestas.

La recomendación final para quienes están en este tramo de edad es simple y práctica: no asumas que la transferencia será automática al cumplir 65. Acude con documentos, pregunta en tu módulo local de la Secretaría de Bienestar, registra cualquier incidencia y exige que te informen plazos y responsables. Cuando la política pública funciona, reduce desigualdades; cuando falla, las agrava. Estar informada y organizada puede marcar la diferencia entre esperar y recibir.

Fuente: Secretaría de Bienestar; datos demográficos del INEGI.

Con información e imágenes de: informador.mx