Madres toman fiscalía de Veracruz y exigen búsqueda efectiva tras ola de desapariciones
Xalapa, Veracruz. Integrantes del colectivo Madres Luna instalaron este miércoles un plantón en las oficinas de la Fiscalía General del Estado de Veracruz para exigir resultados concretos en las investigaciones por desaparición forzada y políticas públicas que detengan la escalada de casos. Las activistas denunciaron que la institución no cuenta con personal ni recursos suficientes para realizar búsquedas efectivas, una falla que, dijeron, convierte a las familias en buscadoras obligadas.
Según las integrantes de Madres Luna, la protesta buscó visibilizar la ausencia de protocolos locales y la falta de coordinación entre autoridades municipales, estatales y federales. “Nos dijeron que no hay gente capacitada, que las patrullas y los equipos de búsqueda no alcanzan; eso significa que nuestros hijos siguen desaparecidos sin respuesta”, señalaron las familiares en declaraciones recogidas por el colectivo.
La queja no es aislada. De acuerdo con la Comisión Nacional de Búsqueda, México acumula miles de personas en calidad de desaparecidas y Veracruz figura entre las entidades con mayor número de reportes en años recientes. Organizaciones civiles y periodistas locales, entre ellos reportes de La Jornada y El Universal, han documentado deficiencias reiteradas en unidades de búsqueda y en el registro forense, lo que retrasa la identificación y la entrega de información a las familias.
La ocupación pacífica de la fiscalía duró varias horas y obligó a la Fiscalía General del Estado a recibir a representantes del colectivo. En el encuentro, funcionarios ofrecieron la integración de una mesa interinstitucional y la revisión de expedientes, pero Madres Luna exigió compromisos por escrito y plazos concretos para la localización de personas desaparecidas, así como la entrega de listas de búsqueda y el reforzamiento del equipo forense.
El problema toca lo cotidiano: familias que no duermen, trabajos que se pierden por horas de búsqueda, niños que crecen sin respuestas. La ausencia de una respuesta institucional eficaz incrementa la desconfianza y empuja a las víctimas a convertirse en investigadoras improvisadas. “Buscar a un ser querido no puede ser una tarea solitaria”, dijo una de las madres, quien pidió permanecer en el anonimato por seguridad.
Especialistas consultados por este medio coinciden en que la solución requiere más que gestos. Es necesaria la asignación de personal especializado, inversión en tecnologías de búsqueda, registros claros y una política pública estatal que priorice la prevención y la atención integral a las familias afectadas. También reclaman mayor transparencia en la información pública sobre casos abiertos y avances periciales.
El saldo inmediato de la protesta fue la promesa de mesas de trabajo y la difusión mediática del reclamo. Sin embargo, organizaciones como Madres Luna advierten que sin monitoría ciudadana y sin recursos reales, los compromisos podrían quedar en papeles. “Queremos verdades, no promesas”, dijo el colectivo.
El llamado ahora es doble: a la Fiscalía de Veracruz a fortalecer sus capacidades y a la sociedad a mantener la presión para que la búsqueda y la justicia no dependan del ruido de una protesta sino de políticas sostenibles. La Comisión Nacional de Búsqueda y organizaciones de derechos humanos deberán seguir de cerca los acuerdos para medir si se transforman en acciones que devuelvan certezas a miles de familias.
Información recopilada de testimonios del colectivo Madres Luna y de reportes periodísticos sobre la situación de desapariciones en Veracruz.
