Pirotecnia estalla un auto en fiesta patronal y deja un muerto y diez heridos
San Francisco Tepojaco. La celebración de las fiestas patronales terminó en tragedia: la detonación de material pirotécnico hizo estallar un automóvil y provocó la muerte de un hombre, además de dejar al menos diez personas lesionadas, informaron autoridades y testigos.
Según reportes de Protección Civil municipal y la Fiscalía estatal, el incidente ocurrió durante una procesión en la que hubo uso intensivo de cohetes y artefactos pirotécnicos. Vecinos describen el momento como “una ráfaga de fuego” que alcanzó un vehículo estacionado donde, de acuerdo con fuentes oficiales, estaba la víctima fatídica. Los heridos fueron trasladados por cuerpos de emergencia a centros médicos cercanos; algunos continúan en observación.
Testimonios recabados por este periódico señalan que la pirotecnia se lanzó en calles estrechas y con vehículos estacionados a un costado de la ruta del desfile. “Parecía una lluvia de chispas, nadie pensó que fuera a explotar un carro así”, relató una vecina que pidió mantener su nombre. Protección Civil confirmó que se levantó una carpeta de investigación y que la Fiscalía analiza posibles responsabilidades.
Más allá del drama humano, el hecho vuelve a poner en evidencia fallas en la regulación y supervisión de fiestas patronales. Las autoridades municipales tienen la responsabilidad de delimitar zonas seguras, revisar permisos y controlar la venta y el uso de pirotecnia, especialmente cuando hay aglomeraciones y automóviles estacionados. La ausencia de medidas claras convierte celebraciones culturales en trampas de riesgo para la comunidad.
Organizaciones civiles consultadas por este diario recuerdan que no se trata de eliminar tradiciones sino de administrar el riesgo: controles de distancia, capacitación a encargados de quema de pólvora, rutas despejadas y puntos de atención médica durante eventos. “Es como poner una lámpara en una habitación llena de papel. La tradición es valiosa, pero sin reglas se vuelve peligrosa”, dijo un integrante de una agrupación vecinal.
La Fiscalía estatal informó que se investiga si hubo omisión en permisos o en la supervisión de los organizadores. Mientras tanto, familiares de la víctima exigen justicia y respuestas claras sobre cómo se permitió el uso de esos artefactos en condiciones inseguras.
Este suceso se suma a una serie de incidentes relacionados con pirotecnia en festividades populares en los últimos años. Los datos oficiales, citados por Protección Civil, muestran que los accidentes por manejo de pólvora aumentan en temporada de fiestas religiosas y cívicas, afectando con más frecuencia a jóvenes y adultos en contextos de consumo informal y permisos laxos.
Convocar a la reflexión pública y obligar a las autoridades a actuar es urgente. Las festividades deben ser espacios de encuentro y celebración, no de riesgo evitable. Exigimos que el gobierno municipal y la Fiscalía den a conocer con transparencia las investigaciones, sancionen responsabilidades y diseñen medidas concretas para que la pólvora no vuelva a convertir una procesión en una escena de horror.
Fuente: Protección Civil municipal; Fiscalía estatal; testimonios de vecinos.
