Alerta sanitaria: cómo identificar condones que podrían ser robados, advierte Cofepris
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) pidió ayer a la población no adquirir ni utilizar preservativos de determinados lotes que podrían haber sido comercializados tras un robo. La recomendación no es un tecnicismo: es una vacuna preventiva para evitar infecciones, embarazos no deseados y fraudes.
Detectar un condón que pudo haber sido robado no siempre es obvio, pero hay señales claras que cualquier persona puede revisar antes de comprar o usar uno. Primero, observe el empaque: debe estar íntegro, sin abolladuras, rasgaduras ni signos de manipulación. Revise que el sobre marque el lote y la fecha de caducidad, y que aparezcan las certificaciones oficiales (por ejemplo la NOM en México) y el nombre del fabricante. Si faltan esos datos o lucen alterados, desconfíe.
Otro indicador es el precio y el punto de venta. Si un paquete se ofrece a un precio sospechosamente bajo en puestos ambulantes o a través de revendedores en redes sociales, existe el riesgo de que provenga de un robo o de una cadena de distribución irregular. Prefiera farmacias, centros de salud públicos y comercios establecidos donde pueda solicitar comprobante de compra.
Cofepris también recuerda que un preservativo dañado en su envase puede perder su efectividad: la comparación es simple, como comprar carne sin empaquetar; si el sello está comprometido, no sirve. Usarlo supone jugarse la salud en una moneda cargada.
La alerta obliga a mirar más allá del consumidor individual. ¿Por qué llegaron productos robados al mercado? Aquí hay responsabilidad institucional: falta de controles en bodegas, rutas de distribución vulnerables y un mercado informal que aprovecha la oferta. Las autoridades deben reforzar la trazabilidad, sancionar a responsables y garantizar que los programas de salud pública no sufran desabasto por estos golpes.
Si detecta un producto sospechoso, Cofepris solicita reportarlo. Hacer la denuncia ayuda a proteger a la comunidad y a que las autoridades recuperen lotes y detengan a quienes lucran con la salud pública. Además, pedir factura o comprobante eleva la presión sobre la cadena comercial para operar con transparencia.
La recomendación práctica, en resumen: revise el empaque, confirme lote y caducidad, compre en puntos confiables y reporte irregularidades a Cofepris. No es paranoia: es sentido común y defensa colectiva. La salud pública no puede convertirse en mercancía fácil para el crimen.
