Trump dejó varadas a más de 25.427 personas en México: epicentro humanitario en Chiapas y Tabasco

Entre enero de 2025 y agosto de 2026 la Administración de Donald Trump trasladó a 25.427 solicitantes a llamados “terceros países”, y casi 20.000 de ellos terminaron en Chiapas y Tabasco. Así lo documenta la investigación de Forbidden Stories, cuyos reporteros viajaron a Villahermosa y Palenque para entrevistar a quienes quedaron atrapados por esta política migratoria.

Lo que en los papeles aparece como una maniobra administrativa se traduce, en la práctica, en familias durmiendo en parques y albergues saturados, trámites bloqueados y una sensación de abandono. “Nos mandaron a México y nadie nos explicó cómo seguir con nuestra solicitud”, cuenta una mujer que llegó a Palenque, según testimonios recabados por Forbidden Stories. Su voz refleja la experiencia de miles que hoy viven en un limbo legal y físico.

Las cifras que maneja la investigación son contundentes: 25.427 personas enviadas a terceros países en veinte meses; cerca de 20.000 concentradas en los estados colindantes con Guatemala. El flujo ha tensionado a gobiernos locales, organizaciones humanitarias y servicios básicos. En Villahermosa, autoridades municipales admiten que la infraestructura para recibir a migrantes es insuficiente y que la coordinación federal no ha sido consistente.

Organizaciones civiles y agencias internacionales consultadas en el terreno señalan problemas concretos: falta de acceso real a procedimientos de asilo, precariedad en la atención médica, y riesgos de extorsión y violencia para quienes quedan sin alojamiento seguro. ACNUR y ONG locales han pedido mayor respaldo para proteger derechos fundamentales, mientras que la población local observa cómo servicios públicos como salud y transporte se ven presionados.

La política de «terceros países» funciona como un filtro que externaliza la responsabilidad: en palabras sencillas, obliga a los solicitantes a permanecer fuera del país donde presentaron su caso mientras se resuelve. El resultado es una frontera convertida en sala de espera, donde la incertidumbre es la moneda corriente. La investigación de Forbidden Stories documenta no solo números, sino rostros y relatos que ponen en evidencia el costo humano de esa estrategia.

Hay efectos no solo humanitarios sino económicos y sociales. Comercios y servicios en ciudades como Palenque han visto un repunte en demanda, pero también un aumento en la informalidad y presión sobre el mercado laboral local. Las autoridades estatales reclaman apoyo federal y recursos para gestionar la emergencia, mientras que activistas piden vías seguras y trámites acelerados para evitar más vulneraciones.

Ante la foto dura de la crisis, las soluciones planteadas por especialistas y organizaciones pasan por tres acciones concretas: garantizar acceso efectivo a procedimientos de protección internacional, aumentar la capacidad humanitaria en puntos de llegada y activar mecanismos multilaterales de reasentamiento y apoyo financiero. Sin estas medidas, advierten, la situación puede seguir agravándose.

La investigación de Forbidden Stories hace visible una política que, más allá de la intención de controlar flujos, ha dejado a miles en condición de vulnerabilidad. Es un llamado a la responsabilidad compartida: gobiernos y sociedad civil deben acordar respuestas que prioricen derechos y dignidad, y no solo logros administrativos.

Redacción

Con información e imágenes de: France 24