Bloqueos de CFE y Pemex opacan visita de Sheinbaum en Veracruz

Boca del Río, Veracruz. La agenda oficial de la presidenta Claudia Sheinbaum quedó en segundo plano este jueves cuando decenas de personas y grupos organizados instalaron bloqueos contra instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad y de Petróleos Mexicanos, lo que generó tensión y movilizaciones que terminaron por eclipsar su visita, según reportes de Milenio y El Universal.

Los inconformes, que acudieron al estadio de béisbol en Boca del Río para pedirle a la mandataria su intervención, reprocharon recortes de derechos laborales, cambios en condiciones de contratación y el riesgo de perder “derechos adquiridos”. La demanda principal, de acuerdo con fuentes locales citadas por El Universal, fue la garantía de pensiones, antigüedad y cláusulas contractuales que consideran en peligro.

Las protestas incluyeron bloqueos en accesos a instalaciones de la CFE y de Pemex, lo que afectó la operación y generó retrasos en el suministro y logística en zonas del estado. Para habitantes y comerciantes, la escena fue como ver a dos trenes chocando: por un lado, la visita presidencial prometiendo proyectos y atención; por otro, ciudadanos que advierten que las políticas energéticas y laborales están dejando víctimas en el camino.

La CFE y Pemex no emitieron comunicados con detalle de los incidentes al cierre de la jornada, apunta Milenio. Autoridades municipales dialogaron con representantes de los manifestantes en el exterior del estadio, mientras la Secretaría de Gobierno federal prometió abrir canales de diálogo, según versiones recogidas por El Universal.

Más allá del espectáculo público, la dimensión real es la cotidiana: familias que temen cortes de servicios, trabajadores que ven amenazados beneficios adquiridos y pequeñas empresas que sufren retrasos en combustibles y electricidad. Es un choque entre decisiones de política pública y la vida diaria de la gente, un recordatorio de que las reformas sin acuerdos sociales tienden a fracturar más que a unir.

Analistas consultados por La Jornada han señalado que estas movilizaciones reflejan acumulación de descontento por la manera en que se han manejado contratos y redistribución de recursos en el sector energético. Para resolverlo hacen falta audiencias públicas, mesas tripartitas con representantes federales, estatales y gremiales, acompañadas de plazos y medidas concretas que protejan los derechos ya adquiridos.

La visita de Sheinbaum a Veracruz terminó con compromisos formales de diálogo, pero con la sensación —entre vecinos y comerciantes— de que las promesas deberán traducirse en acciones claras. Si no, los bloqueos podrían convertirse en una constante que siga opacando la agenda pública y afectando lo que más nos importa: la estabilidad del servicio y el sustento de las familias, como advierten ciudadanos entrevistados por Milenio.

Con información e imágenes de: Latinus