Dónde recoger placas para scooter y bicimoto en CDMX

La Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (Semovi) empezó a ordenar un universo de vehículos pequeños que, hasta hace poco, circulaban sin identificación: scooters eléctricos, bicicletas motorizadas y bicimotos. Dependiendo del tipo de vehículo, la Semovi entregará distintos tipos de documentación, una medida con sentido de seguridad pero con fallas en su implementación que afectan a quienes usan estos medios para trabajar o desplazarse.

¿Dónde se tramita y dónde se recogen las placas? La Semovi ha establecido dos líneas principales: trámites centrales en sus oficinas y módulos de atención en alcaldías. En la práctica, eso significa que puede solicitarse la inscripción o registro en línea y concretar la entrega presencial en los módulos regionales o en la sede central de la Secretaría. El Gobierno de la Ciudad de México ha señalado que la idea es facilitar el trámite para quienes viven lejos del centro, pero muchos usuarios reportan tiempos de espera largos y falta de información clara sobre requisitos.

¿Qué documentación pedirán? Para todos los casos es indispensable llevar identificación oficial y comprobante de propiedad o factura. Para motores eléctricos de baja potencia, la Semovi entrega un tarjetón o distintivo; para bicimotos, que son vehículos con motor de combustión o eléctricos de mayor potencia, se expide placa de circulación equivalente a la de motocicletas. Además suelen solicitar comprobante de domicilio, CURP y el pago de derechos correspondiente. Esta lista aparece en comunicados y en las instrucciones de la Secretaría de Movilidad.

¿Qué pasa si circulas sin placa? La Semovi y las autoridades de tránsito pueden imponer sanciones económicas y, en algunos casos, la retención del vehículo. No es solo una multa: para quienes dependen del aparato para trabajar —repartidores, mensajeros, comerciantes— la inmovilización representa pérdida de ingreso. Por eso la medida, aunque válida en términos de seguridad, debe ir acompañada de facilidades reales para el acceso al trámite.

Experiencias ciudadanas muestran que hay desajustes: módulos saturados, citas complicadas y documentación inconsistentes. En palabras de varios usuarios consultados, es como pedirle a alguien que arregle su casa y, en vez de darte herramientas, te envíen un horario para una cita dentro de dos meses. La Semovi reconoce algunos cuellos de botella, pero la presión pública y la supervisión ciudadana pueden ayudar a que los procedimientos se vuelvan más ágiles.

Si tienes un scooter o una bicimoto, lo práctico es confirmar requisitos con la Secretaría de Movilidad antes de acudir, preparar identificación, comprobante de propiedad, comprobante de domicilio y el comprobante de pago de derechos. Acudir a los módulos de alcaldía suele ser más rápido que trasladarse a la sede central. Y si te dedicas a la entrega de mercancías, procura hacer el trámite cuanto antes para evitar sanciones que afecten tu ingreso.

La regularización puede ser un avance para la seguridad vial y la convivencia urbana, pero sin una implementación eficiente corre el riesgo de castigar a quienes menos pueden esperar. Mantener la vigilancia ciudadana y exigir transparencia en los tiempos y requisitos de la Semovi es la mejor forma de que esta política cumpla su objetivo sin convertir a usuarios en víctimas de la burocracia.

Fuente: Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México (Semovi) y comunicados del Gobierno de la Ciudad de México.

Con información e imágenes de: informador.mx