Cuenta regresiva: se acerca la suspensión si no registras tu celular con CURP
La CRT fijó un calendario entre agosto y diciembre según el último dígito del número telefónico. ¿Qué significa para tu bolsillo y tu seguridad?
Si todavía no has ligado tu número de teléfono a la CURP, el reloj está corriendo. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) publicó un calendario oficial que obliga a registrar las líneas entre agosto y diciembre, de acuerdo con el último dígito del número. La advertencia es clara: quienes no cumplan podrían ver su servicio suspendido.
La medida se presenta como una herramienta contra el fraude, la extorsión y el robo de identidad. En teoría, tener una trazabilidad de las líneas facilita investigaciones y dificulta el uso de chips anónimos para delitos. Sin embargo, en la práctica hay costos y riesgos: millones de usuarios, sobre todo de zonas rurales y poblaciones vulnerables, pueden quedarse sin capacidad para llamar en emergencias, recibir códigos de acceso a servicios bancarios o mantener contactos laborales si su línea queda bloqueada.
Según la CRT, los operadores móviles —Telcel, Movistar, AT&T y otros— deberán verificar que la CURP entregada coincida con la identidad del titular. Si no se cumple el plazo correspondiente al último dígito del número, el proveedor procederá a la suspensión temporal del servicio hasta que se acredite la titularidad. La CRT insiste en que existe un proceso de reactivación una vez que la persona aporte la documentación, pero no siempre queda claro cuánto tiempo permanecerá inactivo el número ni cuántas personas serán afectadas.
La medida tiene impactos concretos en la vida cotidiana. Imagina perder acceso al banco por autenticación de dos factores, no poder avisar a un familiar en una emergencia o quedar fuera del teletrabajo por un simple trámite administrativo. Además, muchas personas no cuentan con la CURP vigente o no saben cómo tramitarla: para ellas, la exigencia se convierte en una barrera real de acceso a servicios básicos.
No todo son críticas: la idea de reducir la impunidad asociada a tarjetas SIM desechables tiene sentido público. Pero el problema es la implementación. La CRT debe explicar con mayor claridad los plazos, las excepciones y los mecanismos de apoyo para quienes no tienen CURP o viven desconectados digitalmente. También es urgente que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) supervise que la información personal se maneje con garantías y sin filtraciones.
Además, hay fallas administrativas que ya se han señalado en procesos similares: errores en la validación, demoras en la atención en centros de servicio, y falta de comunicación clara por parte de los operadores. La CRT y las empresas tienen la obligación de facilitar canales accesibles y gratuitos para la inscripción, incluyendo atención en oficinas locales, mecanismos telefónicos sencillos y campañas informativas en lenguas indígenas cuando sea necesario.
Si aún no registraste tu línea, la recomendación es sencilla: contacta a tu proveedor lo antes posible, solicita los requisitos para validar tu CURP y guarda comprobantes. Si no tienes CURP, acude a los módulos del registro nacional de población que correspondan o busca ayuda en centros comunitarios. Exige a la CRT y a los operadores plazos claros, información transparente y alternativas para quienes corren riesgo de exclusión.
La política pública puede ser una herramienta para reducir delitos, pero no puede convertirse en una trampa que castigue a quienes menos recursos tienen. La CRT lanzó el calendario; ahora corresponde vigilar que la ejecución no sacrifique el derecho a la comunicación de los más vulnerables.
Fuente: CRT.
