Sartenes contra el silencio: voluntarios alimentan a rescatistas que no dan tregua en Cali

En los escombros, la comida es combustible y consuelo. Voluntarios y cocineras como Mónica Mina mantienen en pie a brigadas que trabajan sin descanso tras el terremoto.

CALI — Mientras las brigadas de rescate raspan concreto y chequean grietas en busca de vida, en las carpas y puntos de apoyo otra batalla urgente se libra alrededor de ollas y mesas. Una red de voluntarios organiza desayunos, almuerzos y refrigerios para quienes pasan jornadas interminables intentando extraer supervivientes. Entre ellos está Mónica Mina, de 38 años, que con su sazón ha convertido la cocina improvisada en una trinchera de esperanza.

“Cocinar aquí no es solo alimentar el cuerpo, es dar fuerzas para seguir”, explica Mónica, quien desde el primer día prepara raciones para brigadas de búsqueda y socorro. Su trabajo, junto al de decenas de vecinos y organizaciones comunitarias, suple huecos logísticos que las instituciones tardaron en cubrir en las primeras horas después del sismo.

La solidaridad ciudadana se convirtió en renglón vital. Voluntarios montaron puntos de acopio, coordinaron rutas para llevar alimentos calientes y armaron turnos de cocina las 24 horas. En muchos casos, rescatistas relatan que ese aporte permitió mantener ritmos de trabajo que, sin combustible humano, se habrían frenado.

Lo que está funcionando

  • Redes vecinales: grupos locales movilizaron ingredientes y equipos de cocina en tiempo récord.
  • Coordinación con brigadas: voluntarios adaptaron menús según necesidad energética y tiempos de trabajo.
  • Flexibilidad operativa: cocinas móviles y puestos improvisados permitieron desplazarse a zonas donde los rescates eran más intensos.

Retos y fallas que persisten

  • Logística institucional insuficiente: coordinadores y voluntarios señalan demoras en la llegada de insumos y en la distribución organizada durante las primeras 48–72 horas.
  • Seguridad alimentaria y condiciones de higiene: las cocinas improvisadas corren el riesgo de contaminación si no reciben apoyo técnico y recursos básicos.
  • Fatiga voluntaria: la dependencia prolongada de manos civiles sin relevo planificado aumenta el agotamiento y la posibilidad de errores.

La situación expone una tensión clara: la valentía y creatividad ciudadana alivian la emergencia, pero no sustituyen la necesidad de una respuesta estatal coordinada y con recursos. Instituciones públicas y organismos de emergencia tienen ante sí la tarea urgente de transformar esta red espontánea en un sistema sostenible y seguro.

Qué cocinan y por qué importa

Tiempo del día Tipo de ración Objetivo
Desayuno Alimentos energéticos (arepas, huevos, café) Recuperar energía para jornadas físicas intensas
Almuerzo Platos calientes con proteína y carbohidratos Mantener fuerza y concentración durante las búsquedas
Refrigerios Frutas, barras, agua y bebidas isotónicas Hidratación y aporte de glucosa para esfuerzos sostenidos

Voces en el terreno

Brigadistas agradecen la logística improvisada: “Cuando vuelves al sitio de trabajo y hay una olla caliente, todo cambia”, comenta un rescatista que prefirió no dar su nombre por seguridad operacional. Voluntarios como Mónica insisten en que la ayuda no solo nutre cuerpos, también alivia el peso emocional de una ciudad que cuenta pérdidas.

Qué se necesita ahora

  • Apoyo técnico para garantizar buenas prácticas de manipulación y conservación de alimentos.
  • Coordinación formal entre voluntarios, ONGs y las entidades públicas responsables de emergencias.
  • Fondos y logística para relevo de personal voluntario y abastecimiento continuo.
  • Programas de salud mental y descanso para rescatistas y voluntarios.

La historia de Mónica y de quienes organizan las cocinas comunitarias es una lección cruda: cuando la institucionalidad falla a medias, la ciudadanía emerge para tapar huecos. Pero esa valentía no puede convertirse en una solución permanente sin que el Estado y las organizaciones de respuesta mejoren sus engranajes. Si la comida sostiene hoy la operación de rescate en Cali, mañana debe hacerlo un sistema preparado y digno que deje de depender únicamente de la buena voluntad.

Reportaje desde Cali. Voces de brigadas, voluntarios y vecinos recopiladas en los puntos de apoyo y cocina comunitaria durante la jornada de rescate.

Con información e imágenes de: France 24